Bolton, el asesor de Trump que irrita a Corea del Norte

El asesor de Seguridad Nacional de EEUU John Bolton (D), detrás del presidente Donald Trump durante una reunión de gabinete

El asesor presidencial estadounidense John Bolton, famoso por sus notorios bigotes y sus aún más notorias declaraciones, se encuentra ahora en el centro de la ira de Corea del Norte, cuyo gobierno no esconde su irritación ante la sugerencia de aplicar el "modelo libio" en la península coreana.

Se trata del más grave 'palo en la rueda' que apareció hasta ahora en la tentativa de aproximación entre Washington y Pyongyang.

Este proceso se inició de forma espectacular el 8 de marzo, cuando el presidente estadounidense Donald Trump anunció que aceptó una invitación del líder norcoreano Kim Jong Un para una reunión directa, que debería ocurrir el 12 de junio en Singapur.

El miércoles, en un paso sorprendente, el gobierno norcoreano expresó su molestia y sugirió la posibilidad de que la reunión cumbre no salga del plano de las intenciones.

Pyongyang evitó involucrar directamente a Trump pero apuntó su artillería a Bolton, asesor de Seguridad Nacional del presidente y quien en su trayectoria nunca ha dudado en sugerir la intervención militar en otros países como forma de resolver diferencias.

"Ya hemos arrojado luz anteriormente sobre las cualidades de Bolton, y no escondemos nuestros sentimiento de repugnancia hacia él", dijo el primer vicecanciller norcoreano Kim Kye Gwan en una declaración divulgada por la prensa de Corea del Norte.

Aunque aún resta ver el impacto de este cambio de tono por parte de Pyongyang -si es un pequeño ruido de comunicación o el inicio de una crisis diplomática-, el caso pone de manifiesto las diferencias de abordaje dentro del círculo más próximo a Trump.

Bolton fue nombrado Asesor de Seguridad Nacional hace apenas dos meses, pero no es un recién llegado al tema de Corea del Norte. A inicios de la década de 2000, cuando era funcionario del gobierno de George W. Bush, un comunicado del gobierno norcoreano ya lo había definido como "una escoria humana y un chupasangre".

Exembajador de Estados Unidos ante la ONU, donde se tornó famoso por su falta de tacto para la diplomacia, Bolton ya consideró "perfectamente legítimo" lanzar un ataque militar contra el arsenal nuclear de Pyongyang.

- El "modelo libio" -

Pero fueron las recientes declaraciones de Bolton al canal ultraconservador Fox News, en las que defendió el "modelo de Libia de 2003, 2004" como guía para conseguir la desnuclearización de Corea del Norte, lo que ahora desató la ira de Pyongyang.

A fines de 2003, el entonces líder libio Mohamed Gadafi aceptó la eliminación de su incipiente programa nuclear y su arsenal químico para obtener un alivio de las sanciones.

Esta referencia fue vista por Pyongyang como francamente desafortunado: después de renunciar a su programa nuclear, Gadafi resultó asesinado en 2011 en un levantamiento armado apoyado por bombardeos de la OTAN.

El comentario de Bolton fue "un paso siniestro para imponer a nuestro digno estado el destino de Libia o Irak", dijo el vicecanciller Kim.

"No puedo contener la indignación a tales pasos de Estados Unidos, ni albergar dudas sobre la sinceridad de Estados Unidos", añadió.

Ante esta situación, la Casa Blanca buscó distanciarse de las declaraciones de Bolton pero sin desautorizar al asesor presidencial.

"No tengo informaciones de que ése sea el modelo que estamos usando", dijo a la prensa la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, al ser consultada por el "modelo libio".

"Este es el modelo del presidente Trump. Él es quien lo llevará adelante de la forma en que lo considere apropiada", comentó.

- Línea dura -

En público y en privado, Bolton ha dejado claro que no pretende reducir el tono de su agresiva retórica solamente porque ahora tiene una alta responsabilidad en el gobierno.

"Bolton nos dijo: 'Queremos que las sanciones hieran, y no habrá excepciones. Pero vayan y discutan con el Tesoro'", comentó un diplomático europeo con relación a las negociaciones entre Washington y la Unión Europea a raíz de los aranceles al acero y el aluminio.

Este escenario alimenta temores de un conflicto en el seno del gabinete entre Bolton, para quien el cambio de régimen es la mejor opción en Corea del Norte, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, quien ya realizó dos viajes a Pyongyang para dialogar personalmente con Kim Jong Un.

Para Thomas Wright, analista del Brooking Institution, en caso de que esa rivalidad se torne evidente, el presidente Trump podría simplemente sacarse a Bolton de encima.

"A Trump claramente le gusta el tono duro de Bolton, pero bajo la superficie hay diferencias. Trump está honestamente preocupado de que Bolton esté demasiado entusiasmado en comenzar una guerra, en vez de solo amenazar con una", dijo Wright.

 

Fuente: 
Nex Noticias / AFP
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