• Lunes 21 de Agosto del 2017

Cambio climático causa hambre en Centroamérica

Restos de almejas y caracoles sobre la tierra cuarteada por el sol es todo lo que queda de lo que fue la laguna de Atescatempa en Guatemala, un lapidario ejemplo del impacto del cambio climático en el corredor seco centroamericano.

En medio de la aridez de la zona, pobladores de Guatemala, Honduras y El Salvador claman por ayuda para asegurar su producción de alimentos.

La imagen de Atescatempa, en el departamento guatemalteco de Jutiapa, es apocalíptica: el agua azul turquesa que cubría más 5,5 kilómetros cuadrados ya no existe por la falta de lluvias, el excesivo calor y porque el caudal de dos ríos que la alimentaban ya no alcanzan a llegar.

"Nosotros no tenemos ingresos ni dónde trabajar, la esperanza estaba en la laguna para comer pescado y para sostener a la familia", confiesa frustrado Juan Guerra, un lugareño que ha vivido sus 56 años en las riberas de la ahora desaparecida laguna en donde ahora se ven balsas y lanchas abandonadas.

Wilman Estrada, un joven de 17 años que comenzó a pescar desde los nueve, sentado a la orilla de un charco de agua en el otrora centro de la laguna también lamenta la situación ambiental: "La laguna se ha secado porque los inviernos no han sido buenos".

"Dan ganas de llorar", admite impotente mientras lanza una mirada al cielo, esperanzado de que caiga algo de lluvia.

Pero la esperanza del pescador contrasta con los pronósticos del Foro del Clima de América Central, que anticipa la posibilidad de que a partir de julio vuelva a hacerse sentir el fenómeno de El Niño, con su secuela de sequía.

La otrora paradisíaca laguna de Atescatempa quedó en las fotos que lugareños guardan en sus teléfonos móviles y en los sitios web que la promocionaban como destino turístico.

Fuente: 
NEX NOTICIAS