• Domingo 19 de Noviembre del 2017

Sospechosos de asesinato de policías enterraron armas en un cementerio

Un vehículo Picanto fue identificado por una cámara de seguridad; inmediatamente los organismos de investigación dieron con tres sospechosos.

¿Por qué dos policías fueron asesinados a tiros de escopetas en la cabeza, es el gran dilema que tratan de esclarecer los estamentos de seguridad?

 Un hecho de tal magnitud solo se perpetró en las semanas previas a las elecciones de 1968, cuando dos miembros de la Guardia Nacional fueron asesinados el mismo día: uno detrás del hotel Internacional y otro en el área de la avenida 3 de Noviembre. Tres personas permanecen bajo investigación tras el brutal asesinato a escopetazos de los policías Ernaldo Córdoba y Juan Martín, perpetrado la madrugada del sábado, cuando se encontraban en un punto de apoyo instalado en la autopista Panamá-Colón, a la altura del corregimiento de Chilibre. La dantesca escena fue descubierta a las 5:00 a.m. de ayer por las unidades policiales que se acercaron para el relevo, tras los reiterados llamados a la frecuencia de los radios portátiles. El cabo 1.° Córdoba permanecía en el puesto de pasajero del busito policial de color blanco y número 82183, estacionado a la orilla de la vía rápida. El uniformado mantenía un disparo de escopeta en la cabeza; todo indica que fue sorprendido por sus atacantes. Mientras que a menos de un metro, permanecía en el pavimento, boca abajo, el agente Martín, bañado de su propia sangre.  En segundos, por las frecuencias de radio de distintas zonas policiales del país se revelaba la situación violenta contra dos miembros policiales y en menos de una hora, Fuerzas Élites y Grupos Policiales de Respuesta Rápida desplegaron sus componentes en todo el corregimiento de Chilibre, con el fin de dar con los responsables. La plana mayor de la Policía, encabezada por el director Omar Pinzón, así como el ministro de Seguridad, Alexis Bethancourth, se acercó de inmediato a la escena. Hasta el mandatario Juan Carlos Varela fue detectado en el área. Las investigaciones se iniciaron con verificar tomas de las cámaras de las garitas de seguridad de la autopista. Un vehículo marca Kia Picanto de color blanco, a su salida de la autopista con dirección hacia Chilibre Centro, hizo sospechar de inmediato, de la posible implicación de los ocupantes. 

Los organismos de seguridad del Estado procedieron a obtener información por parte de la comunidad sobre la identidad de los posibles autores del asesinato a sangre fría, entre los cuales estaría un jovencito de apenas 20 años de edad.

En el levantamiento del cadáver, los policías no mantenían consigo sus pistolas de reglamento tipo Glock, teléfonos celulares ni los radios portátiles policiales.

 Las diligencias judiciales se trasladaron a Chilibre Centro, donde se ubicó el sedán identificado, así como la captura de tres sospechosos, los cuales se encontraban en las inmediaciones del cementerio de Agua Buena, supuestamente sepultando las armas de los policías, y escopetas utilizadas en el crimen. Falta un cuarto involucrado. En el atardecer del sábado, las diligencias judiciales se trasladaron para cavar entre las tumbas, con el fin de dar con las armas, supuestamente utilizadas en los homicidios. Uno de los policías asesinados residía en Chilibre y este conocía a sus victimarios, integrantes de un grupo organizado que delinquía en el sector, que calificaban la presencia del uniformado como un obstáculo para sus fechorías en la zona. Los investigadores de la Sección de Homicidio / Femicidio del Ministerio Público verifican la versión. El cabo Córdoba tenía 7 años de ser policía, y dejó un hijo en la orfandad. Había pedido el tras- lado del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) en Darién, a la Policía Nacional, porque quería estar cerca a su familia. El agente Martín, desde hace dos años ingresó a la Policía y era oriundo de Puerto Armuelles, en la provincia de Chiriquí. Se informó que el busito panel policial donde fueron asesinados los dos policías no se movilizaba, ya que tenía problemas mecánicos, además la frecuencia no llegaba y estaban casi incomunicados.   

El Manual de Procedimiento Policial establece que para los retenes deben ser desplegadas 8 unidades y el lugar debe contar con adecuada iluminación.

Fuente: 
NEX NOTICIAS / Panamá América