Google llegó a un acuerdo millonario para poner fin a una demanda colectiva en Estados Unidos, luego de que usuarios de dispositivos inteligentes aseguraran que el asistente de voz de la compañía registró conversaciones privadas sin su consentimiento.
La empresa aceptó pagar 68 millones de dólares para cerrar el proceso legal presentado en California, el cual todavía debe recibir el visto bueno de un juez federal en San José. El caso apuntaba directamente a Google Assistant, acusado de activarse de forma involuntaria y captar audios sin que los usuarios pronunciaran comandos como “Hey Google” u “Ok Google”, o sin realizar una activación manual.
Según la denuncia, estas grabaciones habrían ocurrido en distintos dispositivos compatibles con el asistente, como teléfonos móviles, laptops, tabletas, auriculares inalámbricos, reproductores multimedia y asistentes inteligentes para el hogar. Los demandantes sostuvieron que parte de ese contenido fue utilizado para fines publicitarios, ya que comenzaron a recibir anuncios relacionados con conversaciones recientes.
Entre los audios supuestamente captados se mencionan charlas sobre temas sensibles, como información financiera, asuntos laborales y datos personales, lo que encendió las alarmas sobre posibles violaciones a la privacidad.
Este caso se suma a una serie de acciones legales similares que han enfrentado grandes empresas tecnológicas en los últimos años. En 2023, Google también acordó pagar cerca de 1.400 millones de dólares al estado de Texas por demandas relacionadas con el rastreo ilegal de ubicación. Por su parte, Apple cerró en 2021 un acuerdo de 95 millones de dólares tras acusaciones de que Siri grababa conversaciones sin autorización.
Hasta ahora, Alphabet, empresa matriz de Google, no ha emitido declaraciones públicas sobre este nuevo acuerdo, que vuelve a colocar el debate sobre la privacidad digital y el uso de asistentes de voz en el centro de la discusión tecnológica.
Comentarios