El Papa Francisco dijo hoy que el alquiler de vientres es una «práctica inhumana», que amenaza la dignidad de hombres y mujeres, y subrayó que el matrimonio es el amor entre un hombre y una mujer, abierto a los hijos.
«La dignidad del hombre y de la mujer está amenazada por la práctica inhumana y cada vez más difundida del alquiler de vientres, en el cual las mujeres, casi siempre pobres, son explotadas, y los niños son tratados como mercancías», afirmó Francisco.
El Pontífice hizo estas reflexiones al recibir en audiencia en el Vaticano a la Federación de Asociaciones Familiares Católicas de Europa.
«El amor recíproco entre un hombre y una mujer –afirmo Francisco– es el reflejo del amor absoluto e indefectible con el que Dios ama al ser humano, destinado a ser fecundo y a realizarse en la obra común del orden social y la custodia de la creación».
Para el Papa, «la familia fundada sobre el matrimonio está en el centro. Es la primera célula de nuestras comunidades y debe ser reconocida como tal, en su función generativa, única e irrenunciable. No porque sea una entidad ideal y perfecta, o un modelo ideológico, sino porque representa el lugar natural de las primeras relaciones y de la generación», concluyo. (ANSA).
Comentarios