«Hago de conocimiento a la comunidad nacional que estamos adelantando con la Cruz Roja la construcción de un panteón humanitario en el Real (de Santa María) en la provincia de Darién«, expresó el director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses Vicente Pachar.
En la actualidad, más de 150 mil migrantes han atravesado la jungla darienita, cifra récord en comparación no solo con el año anterior sino que también, con los últimos 10 años, cuando el conteo anual de migrantes que llegaban a Panamá por el Darién, no superaba las 100 mil personas. Tan solo en el mes de septiembre de 2022, unos 48 mil migrantes, principalmente venezolanos, entraron a Panamá y en los primeros días del mes de octubre de ese mismo año, la cifra superaba los 6 mil.
Lamentablemente de tras de estas cifras se esconde una aun más cruel, tanto que resulta incalculable para las autoridades panameñas determinar con exactitud la cantidad de personas que mueren en el trayecto, así lo dejó saber el director Pachar.
La migración ilegal se agrava y, los esfuerzos que adelanta Panamá en esta materia parecieran no ser suficientes para mitigar las avalanchas migratorias provenientes de distintos países de la región y extracontinentales que arriesgan sus vidas a través de una vía inhóspita y que no garantiza la supervivencia de nadie que tenga la osadía de penetrar la espesa y densa del Darién. La región que registra los niveles de pluviosidad más altos del mundo.
De acuerdo con la excanciller de Panamá Erika Mouynes «nuevamente tenemos un incremento migratorio y Panamá no puede asumir esta responsabilidad sola. Necesitamos ayuda y vamos a demandarla«. Esto tras los intentos fallidos de controlar el flujo migratorio de quienes entran por la frontera entre Panamá y Colombia.
Mientras que, organizaciones internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM),preven que cuando termine el 2022, al menos 200 mil viajeros indocumentados habrán cruzado la frontera selvática entre Panamá y Colombia.
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