Una de las primeras acciones de la república de Barbados, nacida tras el adiós a la Corona británica, fue nombrar a una de sus ciudadanas más famosas, la cantante Rihanna, «heroína nacional».
La cantante fue una suerte de madrina de la ceremonia llamada «Pride of Nationhood», donde dignatarios y altos funcionarios, entre ellos el príncnipe Carlos, saludaron la histórica transición de la reina Isabel II como jefa de Estado de Barbados a la primera presidenta, Sandra Mason.
Fue la premier del país caribeño, Mia Mottley, quien entró a la celebridad internacional el prestigioso reconocimiento.
«Que puedas seguir brillando como un diamante y llevar honor a tu nación», dijo, aludiendo así a uno de los mayores éxitos de Rihanna, «Diamonds», de 2012. (ANSA).
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