Es un gran día para los franceses. Las terrazas de los cafés y restaurantes reabrirán el miércoles luego de que un cierre de más de seis meses privase a la población de lo que se siente como la esencia de la vida — tomar café y vino con amigos — para salvar otras durante la pandemia del coronavirus.
El gobierno está levantando las restricciones de forma gradual para evitar un rebrote de COVID-19 y devolver a los ciudadanos algo de su característica “joie de vivre” (alegría de vivir). Como parte de la primera frase del plan, el toque de queda comenzará a las 21:00 horas, y no a las 19:00 como hasta ahora, y los museos, teatros y cines reabrirán sus puertas, como las áreas exteriores de restaurantes y bares.
El presidente del país, Emmanuel Macron, fue uno de los primeros en sentarse en la terraza de un café, donde fue visto charlando con otros clientes y con el primer ministro, Jean Castex, quien más tarde asistió a la proyección de una película en un cine. Ambos políticos ofrecieron una imagen de mesurado optimismo.
“Vamos a acostumbrarnos e intentar vivir juntos”, dijo Macron a reporteros en el establecimiento. “Si logramos organizarnos bien colectivamente y continuar con la vacunación, tener una disciplina común como ciudadanos, no hay razón por la que no podamos seguir avanzando”.
La actriz Emmanuel Beart fue a un cine del centro de la capital donde se emitía su última película “L’Etreinte” (“El abrazo”), una de las muchas producidas durante el confinamiento.
“Vamos a acostumbrarnos a intentar vivir juntos”, dijo Macron a los periodistas en el café. “Si logramos organizarnos bien colectivamente y seguir vacunando, tenemos una disciplina común como ciudadanos, no hay razón por la que no podamos seguir avanzando”.
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