El Festival Internacional de Cine de Panamá 2026 sigue dejando momentos clave para el cine local e internacional, con una jornada que combinó estrenos, proyecciones educativas y funciones al aire libre en distintos puntos de la ciudad.
Desde el Teatro Nacional de Panamá y la Ciudad de las Artes, el público disfrutó de una programación variada que fue desde el cine de autor hasta documentales y propuestas latinoamericanas contemporáneas, reafirmando el papel del festival como una vitrina para historias con identidad y propósito.
El cine panameño brilló en casa
Uno de los grandes protagonistas del día fue el talento local, con estrenos como Saloma, Cautiverio, Paraíso Tropical y En busca del Indio Conejo, producciones que exploran desde las raíces culturales hasta los desafíos sociales actuales. Estas propuestas consolidan al festival como una plataforma clave para impulsar el cine nacional.

También destacó el estreno mundial de «Sana y Salva», del director Arí Maniel Cruz, quien eligió Panamá como punto de partida para presentar su nueva película, reforzando el alcance internacional del evento.
Historias que conectan con la identidad
La jornada incluyó títulos como «Cordillera de Fuego», del cineasta Jayro Bustamante, y el documental «El canto de las manos», dirigido por María Valverde, que aborda la inclusión a través del lenguaje de señas en la ópera.
En paralelo, propuestas como «AKI», de Darlene Naponse, ofrecieron experiencias sensoriales que conectan con la espiritualidad y la naturaleza, ampliando la diversidad narrativa del festival.
Cine para todos: función gratuita
El festival también salió de las salas tradicionales con una proyección gratuita en el Complejo Deportivo Torrijos-Carter, donde familias disfrutaron de la película animada «Olivia y el terremoto invisible». Esta iniciativa refuerza el compromiso del IFF Panamá con el acceso inclusivo a la cultura.
Un cierre cargado de emoción
El día cerró con «Paraíso Tropical», del reconocido director Abner Benaim, quien presentó la película en una función especialmente emotiva, conectando con el público desde lo personal y lo humano.
Con una programación que mezcla lo local y lo global, el Festival Internacional de Cine de Panamá continúa posicionándose como uno de los eventos culturales más importantes del país, donde el cine no solo entretiene, sino que también genera conversación y nuevas miradas sobre la realidad.

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