El presidente de Perú, Martín Vizcarra, decretó el lunes la disolución «constitucional» del Congreso y llamó a elecciones parlamentarias.
Horas después, sin embargo, el Congreso respondió aprobando la suspensión de Vizcarra de sus funciones presidenciales durante 12 meses por «incapacidad temporal». Y juramentó a la vicepresidenta Mercedes Aráoz como «presidenta en funciones» del país.
El país sudamericano, que ya atravesaba una larga crisis política por la corrupción, quedó así sumido en una crisis institucional por el enfrentamiento entre el gobierno y el Congreso.
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