La decisión de la rectora Etelvina de Bonagas de permanecer al frente de la Universidad Autónoma de Chiriquí (UNACHI), ha generado un clima de confusión en esta casa de estudio.
Tras una sesión privada, el Consejo General Universitario otorgó su respaldo mayoritario a la rectora, argumentando que su supuesta carta de dimisión carecía de la formalidad legal necesaria para ser efectiva.
Esta decisión profundiza la polarización institucional, pues mientras la rectora celebra el apoyo interno, diversos sectores de profesores y estudiantes manifiestan un rechazo a su gestión.
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