El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, se declaró no culpable el martes de los cargos de tráfico de drogas y armas en una corte de Nueva York.
Hernández compareció frente al juez Kevin Castel en la corte federal de Manhattan.
El mandatario, extraditado a Estados Unidos el mes pasado, enfrenta tres cargos: asociación delictiva para importar cocaína, posesión de armas y herramientas destructivas y asociación delictiva para usar armas y herramientas destructivas.
“No culpable su señoría”, dijo el exmandatario cuando Castel le preguntó cómo se declaraba, vestido en uniforme de preso azul oscuro.
Al entrar a la sala Hernández, que no iba esposado, saludo con la cabeza a una multitud de hondureños que se encontraban en el lugar.
La fiscales dijeron durante la audiencia que tienen como pruebas grabaciones, material sustraído de aparatos electrónicos y conversaciones interceptadas.
Raymond Colon, abogado de Hernández, se quejó ante el juez del poco acceso que ha tenido a su cliente y pidió que se lo saque del confinamiento solitario al que ha sido sometido en la cárcel.
Colon también se quejó de que Hernández no ha podido llamar a su familia y de que no tiene acceso a dinero que su equipo de defensa ha intentando enviarle a la cárcel.
“Está siendo tratado como un prisionero de guerra”, dijo el abogado al juez al destacar que el confinamiento “debilita psicológicamente”. “No es un terrorista. No ha hecho daño a nadie”, agregó.
Castel pidió a la fiscalía que hable con la gerencia de la cárcel para preguntar sobre los motivos del estricto confinamiento.
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