La euforia que genera el Mundial no solo impacta el ambiente en las calles y los estadios, sino también la salud mental de millones de aficionados. Especialistas explican que eventos como la Copa del Mundo fortalecen el sentido de pertenencia y la identidad colectiva, provocando emociones intensas que van desde la alegría y el orgullo hasta la ansiedad y el estrés. Estas reacciones suelen ser más fuertes en quienes mantienen una conexión emocional profunda con su selección nacional.
“Los aficionados que están muy unidos a su equipo experimentan la mayor respuesta de estrés fisiológico al ver un partido”. según la Universidad de Oxford.
Los expertos advierten que el estrés deportivo puede aparecer incluso antes de los partidos decisivos, un fenómeno conocido como ansiedad anticipatoria. La incertidumbre por los resultados puede generar nerviosismo, dificultades para dormir y tensión emocional. Sin embargo, cuando se vive de manera equilibrada, el fútbol también puede fortalecer los lazos familiares y sociales, convirtiéndose en una experiencia de unión y bienestar colectivo durante el Mundial 2026.

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