Un nuevo misil de Rusia cayó sobre Ucrania la madrugada de este lunes, dejando al menos 19 personas en una zona residencial.
Todos los misiles balísticos lanzados por Rusia alcanzaron sus objetivos, lo que subraya la necesidad de Kiev de adquirir más misiles interceptores Patriot de fabricación estadounidense, un punto que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, probablemente reiterará en la cumbre de la OTAN que se celebrará esta semana en Ankara, Turquía.
Trece personas murieron en la capital, Kiev, principal objetivo de Rusia, y 56 resultaron heridas, según el jefe administrativo, Tymur Tkachenko. Otras seis personas fallecieron en la región metropolitana de Kiev y 21 resultaron heridas, según Mykola Kalashnyk, jefe de la administración regional, y otros funcionarios de emergencia.
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