Rusia aseguró el viernes que tomó una aldea en su intensa y prolongada campaña para tomar la ciudad de Bakhmut, en el este de Ucrania. Entretanto, los analistas militares advirtieron que los tanques que enviarían los aliados occidentales a Kiev no serían una varita mágica en la guerra a punto de cumplir 11 meses.
El vocero del ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, dijo en conferencia de prensa que la aldea de Klishchiivka, nueve kilómetros (cinco millas) al sur de Bakhmut, había sido “liberada”.
De inmediato no se pudo verificar la afirmación en forma independiente y las autoridades ucranianas no hicieron declaraciones.
La toma de Klishchiivka sería un avance menor, pero el Kremlin está ávido de buenas noticias desde el campo de batalla después de varios meses de reveses.
Bakhmut, en cambio, sería una presa más importante, que permitiría desbaratar las rutas de abastecimiento ucranianas en el este y amenazaría otras ciudades del este en poder de Ucrania.
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