La red francesa de trenes de alta velocidad fue golpeada el viernes con numerosos actos “criminales” de vandalismo, incluidos incendios provocados, que paralizaron los desplazamientos a París desde el resto de Francia y Europa apenas unas horas antes de la gran ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos.
El primer ministro saliente de Francia, Gabriel Attal, dijo que los sabotajes e incendios provocados tenían “un objetivo claro: bloquear la red de tren de alta velocidad”.
Añadió que los agresores habían atacado de forma estratégica las rutas principales desde el norte, este y oeste hacia París, horas antes de que la ciudad acogiera la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. Añadió que habría “enormes consecuencias”, con “cientos de miles” personas varadas que intentaban visitar París por vacaciones o los Juegos.
La fiscalía de París abrió una investigación sobre delitos que podían suponer penas de hasta 15 y 20 años de prisión.
“Menuda forma de comenzar los Juegos Olímpicos”, dijo Sarah Moseley, de 42 años, tras enterarse de que su tren a Londres llevaba un retraso de una hora.
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