Este miércoles 1 de febrero las autoridades australianas anunciaron el hallazgo de la desaparecida cápsula radiactiva de 6 milímetros de diámetro y 8 de largo, transportada por el personal de la empresa minera Río Tinto entre el 11 y 16 de enero.
Esta pequeña cápsula que contiene cesio-137, es utilizada en equipamiento minero y puede generar altas dosis de radiación si es manipulada de manera incorrecta, por lo que las autoridades de Australia Occidental declararon una alerta sanitaria en un radio de cientos de kilómetros.
Dicha alerta fue levantada debido a los posibles riesgos de exposición a esta sustancia tóxica, en las cuales se incluyen quemaduras por radiación o enfermedades por radiación.
Su hallazgo fue calificado como -Encontrar una aguja en un pajar- puesto que el área de búsqueda era enorme y este un dispositivo diminuto. De acuerdo a Stephen Dawson, ministro de Servicios de Emergencia de Australia, la cápsula fue encontrada a unos 50 kilómetros de Newman, capital de Australia Occidental.
Dawson confirmó que el artefacto fue localizado por el equipo de la Organización de Ciencia Nuclear y Tecnología de Australia, en un operativo liderado por el Departamento de Bomberos y Emergencias.
Andrew Robertson, director general de la Oficina de Salud de Australia Occidental, aseguró a los medios australianos que “No parece que haya sido movido, sino que cayó desde el camión”.
El Consejo de Radiación de Australia Occidental, ha abierto una investigación para determinar cómo se ha extraviado la pequeña cápsula radiactiva.
Comentarios