Un nómada digital necesita del internet para trabajar de forma remota, mientras viaja y vive en diferentes lugares del mundo. En vista de que su trabajo es 100% online, su empleo o negocio depende de una conexión fuerte y segura.
Es común que los trabajadores freelancers busquen espacios de coworking o cafés con WiFi gratis para hacer su trabajo, pero qué pasa con la seguridad de sus cuentas o dispositivos. Es aquí donde se hace importante seguir algunas normas para evitar caer trampas tecnológicas que son aprovechadas para robar información.
Lee las normas
Algunas de las buenas prácticas desaconsejan trabajar en lugares públicos concurridos, como cafeterías, debido a los riesgos para la privacidad de los datos. El gobierno británico, por ejemplo, lo deja claro en sus directrices para el personal que trabaja con documentos clasificados: «Estos entornos pueden presentar riesgos adicionales, como un mayor acceso a personas sin la autorización y el derecho a saber necesarios».
Si planeas viajar y trabajar, ten en cuenta que algunos empleadores pueden tener normas que prohíban a sus empleados trabajar desde ciertos países.
Piensa en lo visual
Las cafeterías y los espacios de coworking suelen estar llenos de desconocidos, la mayoría de los cuales estarán ocupados en sus propios asuntos. Aun así, es recomendable no exponerte.
Intenta encontrar un lugar apartado para sentarte y evitar que otros vean lo que hay en tu pantalla, incluso por accidente. Es más difícil que alguien te mire por encima del hombro si estás de espaldas a una pared.
Para dificultar aún más las miradas indiscretas, consigue un filtro de privacidad para la pantalla. Se trata de una lámina delgada con pequeñas lamas que impiden que se vea la pantalla al mirarla desde un ángulo.
¡Cuidado con el Wi-Fi!
Es muy tentador conectarse a la red Wi-Fi gratuita del aeropuerto o del vestíbulo del hotel para revisar el correo electrónico. Sin embargo, los expertos en ciberseguridad desaconsejan hacerlo debido a los altos riesgos.
Evite las redes Wi-Fi públicas que no requieren contraseña, ya que cualquier dato transmitido a través de ellas es vulnerable al robo o la manipulación, advierte la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).
Incluso si una red Wi-Fi requiere contraseña, eso no significa que los datos estén cifrados, indica la NSA en una guía de ciberseguridad.
La agencia advierte sobre diversos riesgos de ciberseguridad relacionados con el Wi-Fi público. Un posible peligro es una red maliciosa que engaña a los usuarios para que se conecten.
«Un atacante puede configurar un punto de acceso falso, también conocido como gemelo malicioso, para imitar la red Wi-Fi pública cercana, lo que le permite acceder a todos los datos transmitidos a través de la red», explica la NSA.
No olvide las medidas obvias
Existen otras medidas de sentido común que puede tomar en lugares públicos.
Presta atención a tu entorno. Sentarte en un lugar público con un portátil a la vista puede convertirlo en un blanco fácil para los ladrones. Si necesitas ir al baño, llévate tus dispositivos contigo.
Evita tener conversaciones privadas en público. Si estás en un vagón de tren ruidoso o en el vestíbulo de un hotel concurrido hablando por Zoom sobre un proyecto delicado, puede que te tiente alzar la voz para asegurarte de que te oyen. Pero nunca puedes estar seguro de que nadie esté escuchando.
«En espacios públicos, ten en cuenta si alguien puede oírte, ya sea otra persona o un dispositivo de escucha inteligente», advierte el gobierno británico.
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