Dos recién nacidos fueron dados de altas de la unidad de cuidados intensivos, simbolizando un triunfo de la medicina especializada y la resiliencia humana.
A través de una ceremonia simbólica de «graduación», el personal sanitario celebra no solo la recuperación de pacientes vulnerables tras estancias prolongadas, sino también el esfuerzo multidisciplinario que permitió estos resultados positivos.
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