La investigadora Miriam Venegas, conocida como la «doctora cocodrilo», analiza la coexistencia entre la población humana y los cocodrilos en Panamá, enfatizando que estos reptiles no son invasores, sino habitantes ancestrales cuyos ecosistemas han sido fragmentados por el desarrollo urbano.
La experta explica que los recientes avistamientos en zonas residenciales y alcantarillas se deben a la destrucción de los manglares y a conductas humanas imprudentes, como la alimentación artificial de los animales, lo cual altera su comportamiento natural y genera situaciones de riesgo.