dos décadas del trágico incendio del autobús 8B-06 en La Cresta, que cobró la vida de 18 personas debido a fallas mecánicas y graves deficiencias estructurales de seguridad, la sociedad panameña recuerda este fatídico evento para exigir una protección real a los usuarios del transporte público.
Este lamentable suceso desnudó la corrupción y precariedad de los antiguos «diablos rojos», impulsando reformas como la creación de la empresa estatal MiBus y el sistema de Metro, aunque en la actualidad persisten profundas irregularidades en algunas rutas periféricas.