Nunca. Esa fue la última vez que la NBA presenció el tipo de actuación que Stephen Curry ha tenido con los Warriors de Golden State en las últimas semanas.
Han pasado 45 años desde la última ocasión que el Jugador Más Valioso de la liga fue proclamado de un equipo que al menos 10 triunfos por encima del porcentaje de .500, pero Curry es un serio contendiente.
El base promedia 31,4 puntos, con una efectividad de 49% de sus tiros de campo. La otra temporada en la que promedió más de 30 unidades fue en 2015-16, cuando terminó con 30,1 y alcanzó acierto de 50% en sus lanzamiento. Fue seleccionado como MVP en forma unánime.
Esos Warriors terminaron 73-9. Ahora están 29-29. Esa es la gran diferencia, la mayor razón de por qué Curry no es el candidato favorito al MVP.
“Es el mejor nivel de su carrera, eso es real”, dijo el entrenador de los Warriors Steve Kerr. “Ha sido increíble verlo”.
Comentarios