La comunidad médica estadounidense se encuentra en debate sobre la vida y la muerte, ya que no todos están de acuerdo con esta nueva opción.
Algunos médicos se oponen a la técnica PRN (técnica de trasplante) específicamente para el trasplante de corazón, porque hace circular la sangre oxigenada de la persona muerta dentro del cuerpo hasta que el órgano vuelve a latir.
Los donantes cuentan con daños cerebral irreversibles que los mantienen vivos artificialmente para conservar los órganos de forma vital. Con el consentimiento de los familiares, los médicos de PRN lo desconectan, se produce el paro cardiopulmonar y después de 5 minutos, se declara la muerte al paciente.
Con ayuda de máquinas, los médicos bombean la sangre del donante para reiniciar el funcionamiento del corazón y los pulmones. De esta forma, evaluar si los órganos son aptos para un trasplante y así evitar que se deteriore.
La PRN se practica desde hace varios años en países como Australia, Reino Unido, España, Francia, Portugal, Italia y Suecia.
Comentarios