El negociador del Brexit de la Unión Europea, Michel Barnier, dejó claro en una reunión de ministros en Luxemburgo que si no se llegaba a un acuerdo el martes, sería demasiado tarde para enviar algo que los líderes del bloque pudieran aprobar en la cumbre del jueves y el viernes.
Sin embargo, mientras continuaban las conversaciones técnicas en Bruselas, corrió la voz de que se habían reducido las diferencias y que las dos partes estaban a punto de acordar un texto.
Un alto funcionario de la UE dijo que un acuerdo estaba “cerca pero que no era 100% seguro”, añadiendo que “todavía hay partes que necesitan ser perfiladas”. Otros fueron más cautelosos: una autoridad dijo que era “demasiado prematuro” concluir que había un acuerdo al alcance de la mano.
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