China anunció el viernes la paralización o suspensión de los diálogos abiertos con Estados Unidos en cuestiones que van desde el cambio climático y las relaciones militares a la lucha antidroga en respuesta a la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a Taiwán esta semana.
Esta medida es la última de una serie de acciones prometidas por Beijing para castigar a Washington por permitir la visita a una isla que las autoridades chinas sostienen que forma parte de su territorio y que debe anexionarse, por la fuerza si fuese necesario. Además, coincide con las maniobras del ejército chino con fuego real en el estrecho de Taiwán, que comenzaron un día después de la visita de Pelosi.
El Ministerio de Exteriores explicó que el diálogo entre comandantes de área y responsables de los departamentos de defensa se cancelará, así como las conversaciones sobre seguridad marítima. La cooperación en la devolución de migrantes que no cuenten con los permisos legales, en delitos transaccionales, en tráfico de drogas y en cambio climático quedará suspendido, agregó.
China indicó antes el viernes que en sus maniobras militares participaron más de 100 aviones y 10 buques de guerra en los dos últimos días, y anunció sanciones contra Pelosi.
La agencia noticiosa oficial china reportó el viernes que en las llamadas “operaciones conjuntas de bloqueo”, que se llevan a cabo en seis zonas ante la costa de Taiwán, se emplearon aviones de combate, bombarderos, destructores y fragatas.
El mando militar del este probó también nuevas versiones de misiles que, según aseguró, alcanzaron objetivos no identificados en el estrecho de Taiwán “con precisión”. Entre ellos había proyectiles que sobrevolaron la isla y cayeron en el Pacífico, dijeron funcionarios militares a medios estatales, en una importante intensificación de las amenazas de Beijing de anexionar el territorio por la fuerza.
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