Millones de alemanes afrontan una jornada de parálisis de transporte por una huelga general de 24 horas de transporte público y aviación. Se trata del mayor paro en décadas.
Los organizadores del paro, protestan por una inflación que ha reducido los salarios de los trabajadores y mermado su poder adquisitivo de forma alarmante. Lo sindicatos piden un aumento de salario del 10.5 por ciento.
Expertos en el tema indican que es raro que los sindicatos de éste país unan sus fuerzas de esta manera. Pero según los manifestantes, este paro generalizado se produce tras negociaciones sin acuerdo con las autoridades correspondientes durante las últimas semanas.
Debido a esta huelga, miles de empresas de la economía que recibían o enviaban sus mercancías por ferrocarril tendrán grandes desventajas. Los aeropuertos de Munich y Frankfurt están completamente vacíos, mientras que el operador ferroviario ‘Deutsche Bahn’ ha suspendido la totalidad de los desplazamientos de larga distancia aunque, según los sindicatos, se garantizan servicios mínimos. La huelga, en vísperas de la Semana Santa y tras superar el aislamiento de estos dos años de la pandemia por Covid-19, provocará enormes pérdidas para el sector.
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