El dramático final del Portugal contra Croacia fue el marco perfecto para que el mundo entero juzgue a la tecnología de Balón Conectado.
Gracias a esto, los árbitros del VAR anularon el gol del empate de los croatas en el último minuto del tiempo añadido contra la oncena lusitana al detectar un toque imperceptible a simple vista, e incluso, en las repeticiones de la televisión.
Portugal ganó 2-1 en Toronto y avanzó a octavos de final, dejando a los jugadores y aficionados croatas devastados, convencidos de que el gol de Josko Gvardiol fue anulado erróneamente por fuera de juego por el VAR y el árbitro Espen Eskås.
La FIFA confía en un balón de fútbol de alta tecnología equipado con «sensores avanzados» e insiste en que acertó al determinar que Igor Mantanovic, de Croacia, rozó el balón con la cabeza, lo que significa que Mario Palasic estaba en posición de fuera de juego durante la jugada del gol.
Los sensores integrados en el balón estaban tan finamente ajustados, según la FIFA, que eran «capaces de detectar cualquier contacto mínimo… lo que permite a los árbitros un nivel de datos sin precedentes para tomar decisiones rápidas y precisas».

Comentarios