La provincia de Los Santos enfrenta una grave crisis por inundaciones y mareas altas que han superado los 13 pies, afectando severamente a comunidades como Cañas en tierra firme, mientras la zona insular permanece evacuada.
Debido a la escasez inicial de ingenieros especializados, las autoridades han tenido que incorporar refuerzos técnicos para clasificar las viviendas mediante un sistema de etiquetas rojas, amarillas y verdes según su nivel de daño estructural.