La policía israelí escoltó el domingo a más de 250 visitantes judíos a un disputado lugar de culto en Jerusalén, donde enfrentamientos entre fuerzas israelíes y palestinos detonaron la violencia reciente en Gaza, informó la autoridad islámica que supervisa el recinto.
La policía desalojó a jóvenes palestinos del complejo de la mezquita de Al-Aqsa y prohibió la entrada a los musulmanes menores de 45 años, según la organización islámica Waqf. Los musulmanes que entran al lugar debían dejar su identificación con la policía en la entrada. Seis palestinos fueron detenidos, y cuatro de ellos fueron liberados más tarde, añadió la institución.
La policía israelí negó que hubiera restricciones por edad y dijo haber arrestado a cinco personas por “alterar el orden público”.
El portavoz de la policía israelí Micky Rosenfeld dijo que el lugar estaba abierto para “visitas regulares” y que la policía aseguró la zona para evitar “incidentes”, sin dar más detalles.
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