La selección de Portugal encontró una forma especial de mantener vivo el recuerdo de Diogo Jota durante el Mundial de 2026.
Cada integrante de la selección porta una pulsera conmemorativa que simboliza la unión del grupo y el legado dejado por el atacante.
Además de incluir elementos representativos del combinado portugués, el accesorio lleva grabado el nombre de Jota, quien perdió la vida el año pasado junto a su hermano André Silva.
El gesto ha sido adoptado por todo el plantel como una muestra de respeto hacia uno de los futbolistas más queridos de los últimos años.
La iniciativa refleja el fuerte vínculo que todavía existe entre el equipo y el exdelantero.
Para muchos dentro de la concentración portuguesa, Jota continúa siendo parte de la selección portuguesa, aún cuando ya no pueda estar físicamente junto a ellos, sin duda un acto muy apreciado por los fanáticos.

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