Taiwán llevó a cabo el viernes maniobras militares con misiles y drones, en vísperas de la cumbre que se celebrará la próxima semana en Estados Unidos entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping, encuentro en el que se abordará el destino de la isla autogobernada.
China reclama a Taiwán —una democracia con autogobierno— como una provincia separatista propia y no ha renunciado al uso de la fuerza para someterla a su control. Pekín ha presionado a Trump para que adopte una postura más firme en contra de la independencia de Taiwán. Está previsto que los líderes de Estados Unidos y China se reúnan el 24 de septiembre, por primera vez desde mayo.
Los ejercicios militares de Taiwán incluyeron, por primera vez, maniobras de combate conjuntas con diversos tipos de drones de ataque. El presidente Lai Ching-te afirmó que los ejercicios demostraron la modernización del ejército taiwanés.
«El uso coordinado de vehículos no tripulados junto con armamento convencional refleja la adaptación a la guerra moderna», declaró, según un comunicado difundido por su oficina.