A tres semanas del poderoso sismo de magnitud 7.5, las autoridades nacionales presentaron un balance oficial que detalla la magnitud de la tragedia y las labores de reconstrucción.
El informe reveló que más de 55,000 personas sufrieron las consecuencias del desastre, dejando miles de hogares, escuelas, centros de salud e infraestructuras viales gravemente dañados en numerosas comunidades.
Para hacer frente a esta emergencia, el texto destaca cómo el gobierno y la cooperación internacional han coordinado la distribución masiva de ayuda humanitaria y la atención médica especializada a los sectores más vulnerables de la población.