El brote de meningitis B iniciado en Canterbury (sureste de Inglaterra), que ha dejado por el momento dos muertos y al menos una veintena de contagios, ha generado un clima de alarma en la sociedad británica, que al intentar conseguir la vacuna está dejando sin existencias a las farmacias.
Se da por seguro que todo comenzó en la discoteca Chemistry de Canterbury, frecuentada por los alumnos de la cercana Universidad de Kent. De hecho, los dos muertos eran estudiantes de ese centro.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) confirmó que está investigando un brote «explosivo» de esta enfermedad meningocócica de grupo B en la región de Kent, con 15 casos de laboratorio confirmados y 12 bajo investigación, según los últimos datos conocidos.
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