En un sorpresivo giro y pese a un escenario económico adverso, el candidato peronista y ministro de Economía Sergio Massa fue el más votado el domingo en las elecciones presidenciales de Argentina, pero sin el respaldo suficiente para evitar un balotaje con el ultraderechista Javier Milei.
Según el conteo oficial y con el 98% escrutado, Massa, que representa al peronismo moderado, obtenía 36,64% de los votos, mientras que Milei, un economista ultraliberal, lograba 30,01%. Patricia Bullrich, líder de la coalición de centroderecha Juntos por el Cambio, alcanzaba 23,83% de los votos.
Para ganar las elecciones un candidato debe obtener al menos 45% de los votos válidos o 40% y una diferencia de 10 puntos porcentuales sobre el segundo más votado. De lo contrario, las dos fórmulas con más sufragios se enfrentarán en un balotaje el 19 de noviembre. Quien resulte electo asumirá el poder el 10 de diciembre.
Los venezolanos acudieron a las urnas en una larga jornada de votación bajo un sol inclemente a primeras horas y fuertes lluvias al final de la tarde, que se sintió a la par ilusionante y determinante para el futuro del país entre los críticos del oficialismo, que quieren un cambio de rumbo.
“Para una madre, su familia es primero; voy a votar hoy y el año que viene, llueva, truene o relampaguee, no quiero que otro de mis hijos se vaya y el que se fue, regrese”, dijo Rosa Vásquez, una ama de casa de 59 años.
Junto a ella, cientos de personas aún hacían fila al final de la tarde, con paraguas en mano y en medio de una torrencial lluvia, para votar en La Candelaria, una barriada de centro de Caracas. “Estoy poniendo mi granito de arena para que haya un mejor país, Venezuela tiene que cambiar”.
Pasadas las 4.00 de la tarde, algunos centros de votación habían cerrado ya, pero en otros seguían llegando votantes para elegir al candidato que enfrente a Maduro, que buscará su tercer mandato.
El entusiasmo y el sentido de responsabilidad cívica se sentía en los recintos electorales. En la mente de muchos, estaban los familiares que tuvieron que migrar a otros países en los últimos años. (AP)
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