Los centros atenderán solicitudes de permisos humanitarios de reunificación de familias, dijo Mayorkas, además de solicitudes para el programa de refugiados de Estados Unidos y permisos condicionales humanitarios para aquellos considerados particularmente vulnerables, que se decidirán caso por caso.
El nuevo programa de reunificación de familias es para inmigrantes de Honduras, Guatemala, El Salvador y Colombia que son ciudadanos estadounidenses o cuentan con una residencia permanente legal, y cuyas solicitudes para traer a familiares directos han sido aprobadas.
El gobierno de Estados Unidos dijo que las personas elegibles recibirán una invitación para participar. El gobierno proporcionará una autorización de viaje para los individuos aprobados y las personas serán elegibles para solicitar permiso para trabajar en Estados Unidos mientras esperan sus visas de inmigrantes.
El gobierno dijo que divulgará más información a mediados de junio.
No está claro si habrá restricciones de edad. En general, a los inmigrantes y refugiados en Estados Unidos sólo les han permitido solicitar permisos de entrada para familiares directos, como cónyuges o hijos. Para ser considerado un hijo, la persona debe ser soltera y tener menos de 21 años. Todos los otros familiares, como hermanos, primos e hijos adultos, no son elegibles para la reunificación de familias.
Los abogados de inmigración dicen que algunos inmigrantes han estado esperando durante años para reunirse con sus cónyuges e hijos.
¿POR QUÉ 100.000?
No está claro el motivo por el cual el gobierno dijo que su intención es recibir hasta 100.000 personas de Honduras, Guatemala y El Salvador bajo los procesos de permisos humanitarios para reunificación de familias.
Julia Gelatt, del Centro de Políticas de Migración, dijo que, según datos del Departamento de Estado de Estados Unidos, al menos 284.000 latinoamericanos han presentado solicitudes de patrocinio familiar. Eso incluye 78.000 salvadoreños, hasta 57.000 hondureños, 58.000 guatemaltecos y 56.000 colombianos.
Pero no está claro si aquellos en espera ya encontraron otras opciones, agregó.
La abogada de inmigración Sarah Gavigan, quien trabaja en el Centro de Recursos para Centroamérica, o Carecen, en San Francisco, también se preguntó si los 100.000 reflejan el número real de solicitudes atrasadas de reunificación de familias de esos países.
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