Rusia lanzó misiles balísticos y de crucero y drones de tipo Shahed contra seis regiones de Ucrania el miércoles por la mañana, según las autoridades. Tres civiles murieron y había una mujer embarazada entre los 14 heridos.
Los proyectiles golpearon al menos tres grandes ciudades, incluida la capital, Kiev, donde el jefe diplomático de la Unión Europea, Josep Borrell, mantenía reuniones sobre ayuda militar y apoyo financiero para Ucrania. Dijo que había comenzado la jornada en un refugio antiaéreo, algo que describió como parte de la “realidad cotidiana” de Ucrania tras casi dos años de guerra.
La ayuda occidental se necesita con desesperación en Ucrania, que sufre escasez de munición y personal. Parte del financiamiento extranjero de corto plazo está en duda, ya que el esfuerzo más reciente para alcanzar un acuerdo sobre la ayuda en el Senado de Estados Unidos se desmoronó el martes.
Aunque los casi 1.500 kilómetros (900 millas) del frente apenas se han movido en los últimos meses, las fuerzas del Kremlin tienen ventaja en cuanto a reservas de misiles y munición de artillería para ataques de largo alcance.
Comentarios