Diego Forlán participó en tres Copas Mundiales con la Selección de Uruguay (2002, 2010 y 2014), dejando una marca importante en la historia del fútbol uruguayo. Su mejor actuación llegó en la Copa Mundial de Sudáfrica en el 2010, donde se convirtió en la principal figura ofensiva del equipo dirigido por Óscar Tabárez.
En ese torneo anotó 5 goles en 7 encuentros, obtuvo la Bota de Oro compartida y fue elegido como el Mejor Jugador del Mundial, siendo el primer sudamericano en conseguir ese reconocimiento desde Diego Maradona en 1986.
Sus goles frente a la Selección de Alemania, Sudáfrica, Ghana y Países Bajos fueron fundamentales para el recorrido de Uruguay, destacándose varios por su gran calidad y relevancia en momentos decisivos. La Celeste terminó en el cuarto lugar del certamen, mientras Forlán quedó consolidado como una de las grandes figuras de aquel Mundial.
Su legado mundialista reúne estadísticas destacadas, liderazgo y actuaciones memorables, simbolizando además el renacer del fútbol uruguayo moderno y el regreso de Uruguay a la élite internacional, a pocos días del Mundial FIFA 2026 en la actualidad aún se siguen recordando como una leyenda aún después de su retiro del fútbol.

Comentarios