Corea del Sur expresó el lunes su esperanza de que se reanuden las negociaciones diplomáticas entre EE. UU. y Corea del Norte para aliviar las tensiones en la península coreana, luego de que la orden del presidente estadounidense Donald Trump de reducir los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur generara preocupación por el posible impacto negativo en la preparación de ambos aliados ante las amenazas norcoreanas.
Trump justificó la decisión citando su buena relación con el líder norcoreano Kim Jong Un, en un probable intento por retomar el diálogo con Kim, quien considera los ejercicios militares conjuntos como ensayos de invasión. Sin embargo, los expertos señalan que el líder norcoreano, ahora envalentonado por el avance de su arsenal nuclear y la creciente cooperación militar con Rusia, probablemente no retomará las conversaciones a menos que reciba garantías de importantes concesiones por parte de EE. UU.
Los ejercicios Ulchi Freedom Shield, que duraron 11 días y se realizaron durante el verano, comenzaron el lunes por la mañana según lo programado, y se desconoce qué partes del entrenamiento se reducirán. El anuncio de Trump desconcertó a muchos en Corea del Sur, un aliado clave de Estados Unidos en Asia, donde la seguridad nacional es una prioridad absoluta debido a las amenazas de Corea del Norte, país con armamento nuclear.