Los disturbios por la muerte de Nahel, un joven de 17 años, por un disparo de la policía el 27 de junio durante un control de tránsito en un suburbio de París, Francia, no solo ha causado pérdidas materiales y económicas a comerciantes, sino que además, ha hecho que la justicia francesa haya condenado a más de mil personas, 700 de ellas a penas de prisión.
«Un total de 1,056 personas fueron condenadas a prisión, entre ellas 742 personas a penas de cárcel de obligado cumplimiento con una duración media de 8,2 meses», dijo Éric Dupond-Moretti, ministro de justicia.
De la totalidad de penas carcelarias dictaminadas hasta el momento, unas 600 personas ya han sido enviadas a las cárceles y se esperan que en los días siguientes, el número aumente.
Para el ministro de justicia, «era muy importante que hubiera una respuesta firme y sistemática (…) Era esencial que restableciéramos el orden».
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