Google ha acordado permitir que el Pentágono utilice sus herramientas de inteligencia artificial (IA), una decisión que sale a la luz apenas un día después de que más de 600 empleados exigieran a la cúpula directiva vetar este tipo de acuerdos militares.
Según indica este martes The Wall Street Journal, el gigante tecnológico ha dado luz verde al Departamento de Defensa de EE.UU. para operar con su tecnología en secreto, aunque ha incluido cláusulas contractuales especificando que su IA no está destinada a la vigilancia masiva nacional ni al desarrollo de armas totalmente autónomas.
El lunes, 600 trabajadores firmaron y enviaron una misiva al director ejecutivo de la compañía, Sundar Pichai, para detener cualquier colaboración clasificada con el Ejército.
«Queremos que la IA beneficie a la humanidad, no que se utilice de forma inhumana o extremadamente dañina», señalaron los trabajadores en la carta, a la que tuvo acceso The Washington Post.
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