Los fiscales de Guatemala arremetieron de nuevo el viernes contra los resultados de las pasadas elecciones generales y pidieron a un tribunal retirar la inmunidad del presidente electo Bernardo Arévalo señalando que podría haber suficientes irregularidades como para anular los resultados electorales, una medida que la Organización de Estados Americanos condenó como “un intento de golpe” en la nación centroamericana.
El presidente electo en conferencia de prensa calificó de “acusaciones espurias” las acciones de la Fiscalía y señaló que buscaban minar una posible gobernabilidad, “un golpe al corazón de nuestra democracia”, declaró.
Es la tercera solicitud de ese tipo que hace la Fiscalía desde que Arévalo ganó las elecciones en agosto. Está previsto que el presidente electo asuma el cargo el 14 de enero, aunque no estaba claro si los continuos ataques de los fiscales contra él y su partido podrían interferir con la toma de posesión.
El viernes en conferencia de prensa, la fiscalía avanzó un paso más en la arremetida al proceso electoral denunciando que hubo supuestas irregularidades en algunas actas que registraron los resultados de las elecciones, lo cual, dijo, podría dar lugar a anularlos.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) respondió casi de inmediato señalando que los resultados electorales son inalterables
Arévalo dijo que la fiscal general Consuelo Porras, el fiscal Rafael Curruchiche y el secretario general de la institución Ángel Pineda son golpistas “corruptos, autoritarios, intentaron interferir en las elecciones” y reuteró que “hemos ganado las elecciones y tomaremos posesión el 14 de enero”.
“Pretenden que confiemos en lo que dicen cuando entraron a la fuerza al Tribunal Electoral a robarse las actas (que registraron el resultado de las elecciones)”, y subrayó que este era un “golpe de estado absurdo, ridículo y perverso”. AP
Comentarios