Panamá Viejo, también conocido como Panamá la Vieja, es el sitio arqueológico donde se estableció la primera ciudad de Panamá y uno de los lugares históricos más importantes del país.
La ciudad fue fundada el 15 de agosto de 1519 por Pedro Arias Dávila, conocido como Pedrarias, con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Panamá. Dos años después, en 1521, recibió oficialmente el título de ciudad y un escudo de armas otorgado por el rey Carlos I de España.
Por su ubicación estratégica frente al océano Pacífico, Panamá se convirtió en un importante centro de comercio y tránsito durante la época colonial. Desde allí partieron expediciones hacia el Perú y circularon grandes cantidades de oro, plata y otras mercancías entre América y España.
La ciudad fue atacada en 1671 por el pirata inglés Henry Morgan, quedando gran parte de sus edificaciones destruidas. Como consecuencia, la ciudad fue trasladada en 1673 hacia una nueva ubicación, donde actualmente se encuentra el Casco Antiguo. Panamá Viejo permaneció abandonado durante más de dos siglos, lo que permitió conservar importantes vestigios de su pasado colonial y prehispánico.
Hoy, sus ruinas, incluida la emblemática torre de la antigua catedral, son uno de los principales símbolos históricos de Panamá. El sitio forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2003 y continúa siendo un importante espacio para la conservación, investigación y divulgación de la historia panameña.