La disputa legal de Ariana Grande para recuperar el control sobre contenido privado e inédito avanza con una nueva resolución judicial. Un juzgado de Los Ángeles ha permitido a su equipo legal iniciar la búsqueda de datos que podrían ayudar a identificar a quienes están detrás de la supuesta filtración de documentos de la artista.
La resolución fue emitida el miércoles 19 de agosto, de acuerdo a los documentos judiciales presentados ese mismo día, y da autorización a los abogados de Grande para que pidan información a plataformas digitales y otras organizaciones antes de los plazos que usualmente se aplican en estos casos.
La cantante y actriz presentó la demanda en julio contra varias personas cuya identidad aún no se conoce. Por esta razón, están siendo mencionados temporalmente como “John Does”, un término usado en Estados Unidos para referirse a individuos demandados cuyo nombre no se ha podido identificar.
Según la denuncia, personas cercanas a Grande habrían sido objeto de ataques a sus dispositivos con la intención de acceder a contenido que no había sido publicado, incluyendo canciones, fotos y otros documentos personales.
El material que supuestamente se consiguió habría sido distribuido y vendido a través de internet, motivo por el cual la artista ha decidido recurrir a la justicia para intentar averiguar quiénes fueron los responsables de las supuestas intrusiones.
Con la autorización otorgada esta semana, el equipo de Grande podrá empezar a solicitar información que podría dar pistas sobre la identidad de los culpables.
Una vez que estas personas sean identificadas, el proceso puede avanzar hacia una fase donde los acusados sean notificados formalmente sobre la demanda.
Por el momento, la investigación sigue su curso mientras los representantes de Ariana Grande intentan esclarecer cómo se obtuvieron y compartieron los archivos que, según la artista, debían mantenerse en privado.