Una iniciativa desarrollada en España utiliza inteligencia artificial para crear cuentos personalizados dirigidos a niños que reciben atención médica en el «Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, en Madrid.»
El proyecto es impulsado por la startup española Newlittle, que desarrolla historias adaptadas a las experiencias de cada paciente. La herramienta permite incorporar elementos importantes para los menores, como su peluche, juguete o mascota favorita, convirtiéndolos en personajes principales de los relatos.
El objetivo es utilizar estas historias como una herramienta de acompañamiento durante la hospitalización y facilitar que los niños puedan comprender situaciones difíciles relacionadas con su salud. Los relatos abordan temas como los pinchazos, las sondas, los efectos de la quimioterapia y otras experiencias que pueden resultar difíciles de explicar a un menor.
La iniciativa comenzó trabajando con historias destinadas a ayudar a los niños a afrontar situaciones emocionales como el acoso escolar, la separación de los padres, la llegada de un hermano o la pérdida de un familiar. Posteriormente, sus responsables identificaron que este tipo de narraciones también podía ser útil dentro de los hospitales.
Uno de los casos es el de Marcos, un niño de ocho años, que se encuentra en el Hospital Niño Jesús mientras recibe atención por las secuelas de un daño cerebral adquirido. En una de las historias, su propio coche de juguete se convierte en el protagonista del relato.
A través de una metáfora relacionada con la batería del vehículo, los profesionales pueden explicar situaciones relacionadas con su tratamiento y con los cambios que experimenta su cuerpo. De esta manera, conceptos que pueden ser difíciles de comprender para un niño se presentan mediante situaciones cercanas a su mundo.
La propuesta también busca ayudar a las familias y al personal sanitario. En un entorno hospitalario, los médicos y profesionales deben explicar procedimientos complejos en poco tiempo, mientras que los cuentos pueden servir como un recurso adicional para abordar aspectos emocionales que acompañan a los tratamientos.
La iniciativa plantea así un uso de la inteligencia artificial alejado del diagnóstico médico: utilizar la tecnología para crear historias que ayuden a los pacientes más pequeños a poner palabras a sus miedos, entender lo que les ocurre y afrontar de una manera más cercana su proceso de recuperación.