Un piloto de un vuelo que viajaba de los Emiratos Árabes Unidos a Israel apuñaló el miércoles a otro piloto y, al parecer, intentó estrellar el avión —que transportaba a unas 170 personas—, según declaró el primer ministro de Israel. Los pasajeros y la tripulación redujeron al agresor, y la aeronave aterrizó sin contratiempos en Arabia Saudita.
Mientras algunos pasajeros gritaban, el vuelo de FlyDubai emitió una alerta de emergencia y descendió bruscamente miles de pies (metros). Israel movilizó aviones de combate ante el temor de un posible secuestro.
Cuando el avión que transportaba a los pasajeros de dicho vuelo aterrizó en Israel el miércoles por la noche —entre vítores en el aeropuerto—, aún no estaba claro qué había motivado el ataque.
«Vamos a morir», recordó la pasajera Naama Bershadski sobre la angustiosa experiencia. Relató que cerró los ojos y rezó para que todo terminara bien.