Gran Bretaña puso al ejército en estado de alerta con miras a utilizar camiones cisterna y conductores militares para remediar la crisis de combustible en el país provocada por la falta conductores civiles suficientes y la consiguiente prisa de los automovilistas hacia las estaciones de servicio que han quedado en muchos casos en estado de escasez.
«Un número limitado de conductores militares están en alerta y serán empleados si es necesario para estabilizar aún más la cadena de suministro de combustible», dijo el Ministerio de Energía en un comunicado.
La medida para movilizar al ejército se produce después de una escasez generalizada de conductores de camiones, que ha provocado serios problemas de suministro para los minoristas y restaurantes en los últimos meses, lo que ha significado que las abundantes existencias de combustible no hayan llegado a las estaciones de servicio.
Según la misma fuente, la compra excesiva de gasolina ante el miedo de que haya escasez de combustible está causando «problemas realmente serios» en las estaciones de servicio de Reino Unido.
La alarma se desató el pasado jueves, cuando la petrolera BP anunció la clausura temporal de «algunos» establecimientos en el país ante las dificultades para completar las entregas de gasolina y diésel por la falta de conductores. (ANSA).
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