La República Democrática del Congo enfrenta una de las mayores emergencias sanitarias de los últimos años debido a un brote de ébola que continúa avanzando rápidamente y que ya se extendió a una sexta provincia del país.
Las autoridades sanitarias confirmaron un caso mortal en «Bas-Uele», una provincia que hasta ahora no había sido afectada por el actual brote. El fallecido era un conductor de motocicleta que había viajado desde la provincia de «Haut-Uele» hasta la ciudad de Buta, donde posteriormente murió. El caso encendió las alarmas debido a la posibilidad de que haya tenido contacto con otras personas durante sus desplazamientos.
La expansión ocurre mientras el brote registra miles de contagios y muertes en distintas regiones de la República Democrática del Congo. Hasta el 10 de agosto se contabilizaban 4,449 casos confirmados y 2,061 fallecimientos en cinco provincias afectadas; los nuevos reportes elevan aún más la preocupación de las autoridades por la velocidad de propagación.
La situación es especialmente complicada debido a que algunas zonas afectadas presentan dificultades de acceso, conflictos armados, desplazamientos de población y problemas de infraestructura sanitaria. Estas condiciones dificultan la identificación de personas que tuvieron contacto con pacientes infectados y complican las labores de aislamiento y seguimiento.
Además, organismos internacionales han señalado que una parte importante de los nuevos casos se está produciendo fuera de las cadenas de transmisión que ya habían sido identificadas, lo que representa uno de los principales desafíos para frenar la epidemia.