Colombia continúa enfrentando las consecuencias del potente sismo registrado este lunes, mientras los equipos de emergencia avanzan con las labores de rescate y evaluación de las zonas afectadas.
De acuerdo con el balance más reciente, 224 personas han perdido la vida y 188 permanecen desaparecidas. Las autoridades mantienen desplegados equipos de atención para localizar a quienes aún podrían encontrarse bajo estructuras afectadas y brindar asistencia a las comunidades damnificadas.
El movimiento telúrico, de magnitud 7,4, tuvo su origen en el departamento de Chocó y generó fuertes sacudidas que fueron reportadas en distintos puntos del territorio colombiano. La intensidad del evento ocasionó afectaciones en viviendas, edificaciones y otras infraestructuras.
Entre las zonas donde se sintió el movimiento estuvieron ciudades como Quibdó, Cali, Pereira, Manizales y Armenia, donde organismos de socorro trabajan en la identificación de daños y en la atención de las personas afectadas.
Ante la emergencia, las autoridades activaron los protocolos correspondientes y coordinaron acciones para atender a las comunidades que resultaron impactadas. Las labores incluyen la búsqueda de personas, atención médica, evaluación de estructuras y entrega de ayuda a las familias afectadas.
Los organismos de emergencia también permanecen atentos a posibles réplicas y recomiendan a la población mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades.
El sismo fue percibido además en países vecinos como Panamá, Ecuador y Venezuela, aunque sus efectos variaron dependiendo de la distancia con respecto al epicentro.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda y asistencia, las autoridades colombianas mantienen actualizado el balance de víctimas y daños materiales. Se espera que las cifras puedan modificarse a medida que los equipos de emergencia ingresen a las zonas más afectadas y avancen las labores de evaluación.