La demolición del monumento dedicado a los inmigrantes chinos en el Mirador del Puente de Las Américas desató una fuerte reacción por parte de la comunidad chino-panameña, que ahora exige una investigación formal sobre lo ocurrido. La estructura, que por años funcionó como símbolo histórico y espacio cultural, fue retirada sin previo aviso, lo que ha generado un debate nacional sobre el respeto al patrimonio y los procesos institucionales.
Representantes de la comunidad señalaron que la acción se ejecutó sin notificación oficial, sin consulta pública y sin comunicación directa con las organizaciones que representan a los descendientes chinos en el país. A su juicio, la demolición vulneró principios básicos de transparencia y legalidad, al tratarse de un espacio construido para honrar el aporte de una comunidad con más de un siglo de presencia en Panamá.
El monumento formaba parte del Parque Mirador de Las Américas y fue levantado para reconocer el papel de los trabajadores chinos en obras clave como el Ferrocarril y el Canal de Panamá. Además, su construcción contó con aportes directos de la propia comunidad, como parte de la conmemoración de 150 años de arraigo y contribución al desarrollo nacional.
Según voceros comunitarios, desde mediados del año pasado intentaron establecer contacto con la Alcaldía de Arraiján para renovar el permiso del terreno y presentar propuestas de mantenimienot, conscientes de que el sitio requería mejoras. Aseguran que, comunicaciones formales reiterando su disposición a colaborar, sin obtener respuesta hasta el momento de la demolición.
También pusieron en duda el argumento de seguridad planteado por la alcaldía, al indicar que el lugar seguía recibiendo visitantes y turistas incluso días antes de que se ejecutara la medida.
Por su parte, la alcaldesa de Arraiján asumió públicamente la responsabilidad por la decisión y defendió que la actuación se realizó conforme a la ley y bajo criterios técnicos. Negó motivaciones políticas y afirmó que no existió intención de afectar u ofender el legado de la comunidad china. Asimismo, adelantó que el municipio impulsará un nuevo proyecto de renovación del mirador con una visión turística y multicultural, aunque sin detallar fechas ni características.
Como respuesta simbólica, la comunidad chino-panameño anunció la realización de un encendido de luces, con el objetivo de visibilizar la importancia de preservar la memoria histórica y cultural del país.
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