La salud del cerebro también depende de las decisiones que tomamos en nuestra vida diaria. Un nuevo llamado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que ciertos hábitos pueden tener un papel importante para disminuir las probabilidades de desarrollar demencia en el futuro.
De acuerdo con la organización, factores como realizar actividad física con frecuencia, mantener una alimentación balanceada, evitar el consumo de tabaco y controlar enfermedades como la hipertensión y la diabetes pueden contribuir a proteger las funciones cognitivas.
Los especialistas señalan que la prevención no se centra únicamente en la edad adulta, sino que comienza con el cuidado integral de la salud durante todas las etapas de la vida. Mantener la mente activa, fortalecer las relaciones sociales y llevar un estilo de vida saludable también forman parte de las recomendaciones para favorecer el envejecimiento cerebral.
La demencia continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial. Por ello, los expertos insisten en la importancia de adoptar medidas preventivas que ayuden a conservar la memoria y mejorar la calidad de vida con el paso de los años.